Capítulo 46 En la cabaña aislada. Confesiones a medias.

El frío de la madrugada se filtraba por las rendijas de los tablones, convirtiendo el aire del interior de la cabaña en una sustancia densa y helada que afectaba la respiración. Carmen permanecía sentada sobre un cajón de herramientas volteado, con la espalda recta y el cuchillo de caza apoyado sobr...

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