Capítulo 48 Sexo cargado de rabia y necesidad.

El viento de la alta montaña azotaba con violencia el techo de chapa y las paredes semiderruidas del refugio de piedra, un viejo puesto de vigilancia minera abandonado que habían encontrado apenas unos minutos antes de que la tormenta se precipitara sobre la cumbre. Adentro, la oscuridad era casi ab...

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