CAPÍTULO 128

SELENE

Todavía me daba vueltas la cabeza, como si me hubieran hecho girar demasiado rápido en un carrusel y el mundo no hubiera terminado de alcanzarme.

Todo se sentía liviano, distante, como si solo estuviera a medias dentro de mi propio cuerpo.

Pero poco a poco —Dios, tan poco a poco— empec...

Inicia sesión y continúa leyendo