CAPÍTULO 135

SELENE

El viento arañaba los bordes de la capa robada, tratando de abrirla y exponerme otra vez, pero ya casi no sentía el frío.

Todo se había reducido al punto de esa estaca de madera presionando contra el pecho de Darius.

Una sola gota oscura de sangre brotó donde la punta rompió la piel, ...

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