CAPÍTULO 145

DARIUS

Necesitaba reunirme con alguien que realmente pudiera tenerlas.

Un anciano.

Elías.

Era el mismo hombre que me había dicho por primera vez que Selene era mi compañera, en aquel entonces, cuando me había reído de la idea, cuando pensaba que el vínculo no era más que un hambre pasajera.

Ech...

Inicia sesión y continúa leyendo