CAPÍTULO 150

DARIUS

Las palabras de Morgana cayeron como una andanada de flechas envenenadas, cada una más afilada y certera que la anterior.

Ahí estaba, con los brazos abiertos de par en par, el pecho subiendo y bajando con un triunfo teatral, como si acabara de dictar el veredicto final sobre toda nuestra ex...

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