CAPÍTULO 156

SELENE

El beso fue profundo, posesivo; su lengua se deslizó contra la mía como si intentara devorar cada segundo que habíamos estado separados.

Gimoteé suavemente contra su boca y le enredé los dedos en el cabello oscuro, tirando con la fuerza justa para arrancarle un gruñido.

El sonido grave...

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