CAPÍTULO 166

SELENE

—Aguanta —gruñó Darius entre dientes apretados, con la voz áspera.

—Solo un poco más, Selene. Ni se te ocurra soltarte. Vamos ganando esta maldita batalla, ¿me oyes? —raspó, con la voz tensa, pero ardiendo con ese fuego oscuro y obstinado.

—A la luz y a la maldita oscuridad les podemos ded...

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