CAPÍTULO 88

DARIUS

Todavía no había recuperado completamente la conciencia, pero sus párpados se movían. ¿Qué diablos estaba haciendo? Quedándome.

Ya debería haberme ido—desaparecido en la oscuridad donde pertenecía.

En vez de eso, me agaché de nuevo, abrochando los botones que ese desgraciado había desa...

Inicia sesión y continúa leyendo