Tacto invisible

—¿Vas a cocinar tú? —preguntó Clay, mirándome a los ojos al encontrarme entrando a la cocina.

—Sí. Luego tengo una cita. —sonreí tímidamente, dios, me costó terriblemente mentirle.

—No sabía que cocinabas. —él no le prestó atención a mi atuendo, fue hacia la barra y se sirvió un vaso con agua.

—S...

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