Actos bondadosos

—Cuanto la odio. —Susan se dejó caer sobre el sofá. —Consigue mejor seguridad.

Tuve que admitir que tenía razón. Solo dos guardias no eran suficientes. No pensé que fuera así de impulsiva. En todos estos años seguía subestimando a mi exesposa.

Me concentré en leer los documentos.

—Caridad. —una s...

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