Idas y vueltas

Leila

La conversación que tuve con James y Susan me daba vueltas por la mente.

“¿Tú como estás?” me había preguntado él, en los dos minutos que estuvimos a solas en la galería.

Esa pregunta me desarmó, sus ojos me desarmaban enteramente. Yo había sonreído con naturalidad.

No le conté nada de lo ...

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