El ángel oscuro

—No estaba escuchando bien. —Me encogí de hombros, sin saber bien que decirle.

Carajo, mi vida había vuelto a ser mía, ya no era de Clay y Tera. Una parte de mí quería empezar a gritarlo a los cuatro vientos, festejar que no tenía una cosa minúscula que podía matarme en tan pocos segundos. Otra par...

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