Iracunda

No tengo idea de cuantas horas estuve dormida.

El cuerpo me pedía seguir durmiendo cada vez que despertaba. Por lo que yo obedecía, sintiendo que ese era al menos el único aspecto de mi vida que podía controlar.

Soñaba mucho. Pesadillas y sueños lindos por igual.

En algunos sueños caminaba en la ...

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