Capítulo 122 Capítulo 121

La sala de espera de la unidad de cuidados intensivos se había convertido en el purgatorio personal de Gael.

El zumbido rítmico de los monitores y el olor a ozono eran los únicos compañeros de su vigilia.

Cada vez que una enfermera entraba o salía de la habitación de Nieve, él levantaba la cabeza co...

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