Capítulo 64 Capítulo 65

Elena permaneció paralizada, con la yema del dedo congelada a milímetros de la piel tibia de Leo. El pulso le retumbaba en los oídos como un tambor de guerra, apagando el murmullo lejano del viento que azotaba los cristales de la mansión.

Aquella marca no era una coincidencia. No podía serlo.

Era ...

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