Capítulo 21 21. No soy terca.

Una vez llegaron a la casa, Fleur despertó por completo cuando el motor se apagó y la puerta del auto se cerró de golpe.

El sonido seco la sacudió.

La bruma del alcohol empezó a disiparse, dejando atrás una resaca amarga: confusión, vergüenza, miedo… y un nudo en el pecho que no sabía cómo nombrar...

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