Capítulo 114 Capítulo 114

Mientras la tensa calma del juego con la pequeña Anthea lograba ablandar por un instante la pesada atmósfera de la mansión con el transcurrir de las horas, en el centro financiero del puerto el tiempo corría en un suspenso amargo. 

El reloj de la torre principal marcaba las once y media de la mañana...

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