Capítulo 126 Capítulo 126

El ron quemaba la garganta de Nereo como si tragara fuego puro. Encerrado a oscuras en su despacho, con la botella medio vacía entre los dedos y los nudillos rotos de tanto golpear las paredes, el gigante se sentía morir en vida. 

Cada trago que se metía a la boca era un intento desesperado por ahog...

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