Capítulo 8 Capítulo 8

La mañana del día siguiente arrancó con una calma extraña, densa y cargada de una electricidad difícil de disimular. El sol griego comenzaba a elevarse sobre los acantilados de Mykonos, filtrando destellos dorados a través de las persianas de la mansión, pero entre esas paredes de mármol el aire seg...

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