Capítulo 39 Ya no tengo paciencia para ser discreto.

Aquel comentario viniendo de alguien tan cercano sin duda afectó mi humor, volvió a plantar en mi la semilla de la duda y en cuanto se subió María en el auto a un lado de mi como copiloto lo noto, —¿Que tienes Susy?, ¿por qué la cara?

Pensé en que quizá se incomodaría si comentaba algo de su herman...

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