Capítulo 40 No ocurrió nada, lo juro.

María y Olaf se miraron el uno al otro sin saber qué hacer, entre avergonzados y tímidos hasta que él fue el primero en hablar:

—Mejor que vayamos a la habitación de inmediato, si se levantan para ir al baño o beber agua nos encontrarán aquí.

Olaf la tomó de la mano y caminó apresurado hasta encon...

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