Capítulo 6 ¿Algo sensible?
Incómoda iba a comenzar a explicar cuando me vi interrumpida por mi jefe, —Fui yo quien le pedí que viniera con la niña.
Nuevamente la novia intervino, —Pero ella es…
Bjorn la tomó del brazo e insistió, —Luego te explico, ahora vayamos a hablar con uno de nuestros clientes principales.
—Me parece fuera de lugar, no debió venir sino quedarse en casa con la niña.
Finalmente se apartaron dejándonos a la tres con una sensación de alivio cuando se escuchó detrás de nosotras.
—¿Cómo se encuentran las hermosas damas?
—Tío Olaf —gritó la niña emocionada lanzándose a sus brazos.
Se trataba del médico que me había atendido en la casa, pero de inmediato me hice la pregunta ¿cómo qué tío?, no se suponía que mi jefe es hijo único.
—Mi princesa traviesa, te he extrañado mucho hace unos días fui a la casa pero estabas con un tutor.
—Tenías que interrumpir la clase y nada más.
—En realidad estaba preocupado por tu niñera luego hablamos de las bromas.
La niña bajó la cabeza apenada y su semblante se volvió triste, Olaf tomó con suavidad su mentón para hacerla subir el rostro.
—Ya pasó, solo espero que no se repita algo así, por cierto que tengo preparado una sorpresa para ti ya sabía que venías.
—Tio eres el mejor, prometo comportarme.
Se fundieron en un abrazo y finalmente Olaf se dirigió a nosotras, —Me disculpan si las ignore pero Emma es mi debilidad.
Ambas sonreímos y respondimos al mismo tiempo, —No te preocupes.
—Increíble, están acopladas hasta para responder.
Era cierto que a pesar de la distancia y el tiempo no habíamos perdido esa sincronía, sonreímos y él continuó.
—No soy su tío pero como si lo fuera, he estado en su vida desde que nació, Bjorn es mi amigo de infancia.
—Entonces eres familia —conclui.
—Veo que recién llegaron, ¿desean alguna bebida?, por Emma no se preocupen ella tendrá zumo.
Realmente no era una bebedora experta, apenas había probado algunas cervezas y cócteles así que opté por la opción más fácil, —Me gustaría vino.
—Igual para mi —respondió Maria levantando una ceja.
Olaf fue hacia la barra y aproveche para aclarar la intriga de mi amiga, —Deja de hacerme caras, nos conocimos porque me caí en casa y me atendió.
—Susi creo que está interesado en ti, tanta amabilidad…
—Solo intenta ser un caballero con ambas y…
En ese momento regresó Olaf con las bebidas entregando a cada una incluyendo la de Emma que tenía en un bolsillo.
La niña se animó, —Mi bebida favorita, pensaste en todo.
—Por supuesto.
El doctor resultó ser una buena compañía, conversamos, se acercaron algunos conocidos a saludar y el ambiente era relajado.
—Llevaré a Emma a un lugar especial acompañenme.
Maria me giño el ojo con complicidad, —Ustedes vayan yo voy a aprovechar de dar una vuelta y seguir saludando a los invitados.
《Como siempre mi amiga anda emparejandome, ahora va a querer juntarme con el doctor, claro que es super atractivo pero no siento ninguna química con el》
—Está bien —respondí siguiendo a Olaf a través de un pasillo.
Pero vi un área que me llamó la atención, así que propuse, —Iré un momento a la terraza ya los sigo.
—No tardes —me respondió Emma antes de desaparecer saltando de la mano de su tío.
Camine hacia el área vacía, la brisa fría rozó mi cara y me relajó, la luna y las estrellas iluminaban la noche reflejándose en el agua serena.
—¿Qué haces aquí sola? —aquella voz profunda detrás de mí me hizo estremecer.
《¿Me ha seguido hasta aquí? ¿Por qué? ¿Acaso era inapropiado》
—Solo quería relajarme un momento, aprecio el silencio, además la noche está hermosa, el cielo se ilumina de una manera que nunca vi.
—Emma nació en una noche así, lamentablemente no tuvimos tiempo para celebrar porque su madre falleció en el parto.
—Lo siento tanto, no deberían haber pasado por algo así.
Se veía tan triste su expresión que sin pensarlo lo abracé, pase mis brazos alrededor de su cuello y él rodeó mi cintura con los suyos.
Nuestros cuerpos quedaron de una manera tal que podía sentir el ritmo acelerado de su corazón.
Su cálido aliento rozó mi oreja, cerré los ojos y por unos segundos mis sentidos estuvieron a flor de piel, aquel abrazo amigable pareció volverse algo más, él pareció percibir lo mismo pues se separó bruscamente.
Mi jefe se encontraba apretando las manos como si intentara contenerse, supongo que se sintió asqueado y deseaba empujarme.
—No vuelvas a tocarme, por favor, esto es inadecuado.
Su rostro se había tornado rojo y tensó, 《acaso le da tanto asco mi cercanía》
—Lo siento yo solo intentaba ser empática, consolarte, en mi país solemos dar un abrazo en momentos así.
–¿Hasta entre desconocidos? porque eso es lo que somos.
—Si puede darse entre desconocidos, pero entiendo que aquí no existan las mismas costumbres, lo siento no volverá a suceder.
—Mejor ve con Emma, en una hora regresen a casa mi chófer les estará esperando y recuerda que mañana tienes el día libre.
Un poco descolocada mire por última vez las estrellas y camine hacia las escaleras qué llevaban con la sala de juegos pero allí ya me esperaba la indeseable.
—Espera, debo aclarar algo contigo.
—Dígame, tengo que reunirme con la niña.
—Sé que eres la mujer del yate, te reconocí de inmediato, y a mi no me engañas.
Me encogí de hombros, —No se a que se refiere, nunca trate de ocultarlo, pero si soy yo.
—No me creo lo de que es una coincidencia, con tu cara de mosca muerta.
—Yo tampoco lo podía creer, ojalá no hubiese estado allí pero no puedo regresar el tiempo.
—Solo te haré una advertencia, soy la mujer de tu jefe, no soy alguien con quien puedas jugar, así que mantente alejada de él.
—No tengo ninguna intención con el señor Olsen y mi prioridad es mi trabajo así que no seré un problema.
—Conozco a las de tu tipo que buscan escalar de posición, eres muy poca cosa para buscar algo más, así que…
—Se cual es mi lugar, jamás me atrevería y si ya terminó necesito ir a buscar a la niña.
《Ya me tenía harta de tanta aclaratoria absurda》
—Te daré una orden como la futura señora de la casa.
—En ese caso debería ser el señor Olsen quien me realizara la solicitud.
—Conoce tu lugar, deberás obedecerme tal como anteriormente lo hicieron las anteriores niñeras.
No quería convertir aquello en una lucha de poder así que cansada del tema no le quise seguir dando vueltas, igual luego enviaría un mensaje a mi jefe y ya.
—De acuerdo, dígame su solicitud.
—Deberás llevar a dormir a Emma a tu habitación cuando regreses a casa, —Dijo la mujer con una sonrisa de satisfacción en los labios.
Era claro que aquel pedido tenía que ver conmigo, —¿Y eso por qué?
—Esta noche Bjorn y yo tendremos sexo apasionado y suele hacerme gritar hasta quedarme sin aliento, no quiero que la niña escuche.
《Me pasaron tantas respuestas por la mente, era una pervertida sin respeto, me pregunté ¿qué cosas inapropiadas había visto o escuchado la niña?》
