Capítulo 14 Protegiendo a la joya.

Narra Damián:

El brillo frío de la pantalla de mi ordenador portátil iluminaba el despacho en completa penumbra, proyectando sombras alargadas sobre las paredes de madera noble. Tenía los ojos inyectados en sangre, resecos por el insomnio y por la lectura detenida de los documentos que Mateo, mi as...

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