Capítulo 25 Un plan desesperado.

Narra Humberto:

El olor a café rancio y a tabaco frío impregnaba las paredes del despacho privado, un espacio que antaño había olido a cera de muebles finos y a la opulencia silenciosa de los hombres que manejaban los hilos de la política y las finanzas en Madrid. Ahora, la estancia no era más que ...

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