Capítulo 32 Un niño inocente.

Narra Valeria:

El tic-tac del reloj de pared en la habitación de Leo parecía marcar el pulso exacto de mi propia respiración. Estaba sentada en la alfombra, con las piernas cruzadas y la espalda apoyada contra el borde de la cama, observando cómo el pequeño alineaba minuciosamente una hilera de blo...

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