Capítulo 37 Sin piedad.

Narra Damián:

El eco apagado de los pasos sobre la gruesa alfombra del pasillo superior parecía marcar el compás de una respiración contenida, casi imperceptible, que se negaba a perturbar la quietud de la noche. Me detuve frente a la puerta de caoba oscura, con la yemas de los dedos rozando apenas...

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