Capítulo 47 La verdadera dueña.

Narra Yurena:

El frío de la mañana madrileña se colaba por las rendijas del coche alquilado, helándome las puntas de los dedos y recordándome, con cada ráfaga gélida, la miseria en la que me encontraba atrapada. Llevaba más de cuatro horas aparcada en un camino de tierra secundario, oculto tras una...

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