Capítulo 50 Quemar a cualquiera.

Narra Valeria:

El cielo sobre Madrid había amanecido teñido de un gris plomizo, un manto denso y opresivo que parecía amenazar con desplomarse sobre la ciudad en cualquier instante. Desde el inmenso ventanal de la biblioteca de la mansión, apoyé la frente contra el cristal helado y dejé escapar un ...

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