Capítulo 117 Un beso puede matar

Junio

La palabra me golpeó fuerte, mis oídos rehusándose a aceptarla al principio. Mi mandíbula se cayó. —¿Qué dijiste?

Hermes esbozó una sonrisa suave, casi divertida. —Soy... hipersexual.

Parpadeé, sorprendido. —¿Hiper—qué?

Se recostó ligeramente, tranquilo, casi casual. —Significa... que teng...

Inicia sesión y continúa leyendo