Capítulo 123: Te amo, carajo

—Hermes—

Subo al podio, las luces me apuñalan los ojos, los aplausos retumban en mi cabeza.

Una vez más, desearía estar en cualquier otro lugar.

Me paro al lado de Natalya, mi expresión tensa y ensayada mientras los flashes de las cámaras no cesan, como si intentaran arrancarme la piel. Cada sonr...

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