Capítulo 140 Te odio, Hermes

Junio

—No puedes renunciar —dice Hermes, con las manos flotando en el aire como si quisiera alcanzarme pero no pudiera—. No lo permitiré. Te dije que lo arreglaría.

Dejo escapar un suspiro tembloroso antes de poder detenerme—. No creo que puedas arreglar nada —suelto.

Sus ojos se agrandan, el sho...

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