Capítulo 162 No voy a dejarla

Las arañas de cristal en el gran salón brillaban violentamente, su luz fragmentada dispersándose por los pisos de mármol.

Hermes parpadeó, lento y desorientado, como si despertara dentro de una pesadilla.

¿Por qué estaba aquí? Lo último que recordaba era...

Era— Su respiración se entrecortó. Nada....

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