Capítulo 165 Secretario y ayudante

Junio

Observo a Hermes reír y charlar con sus amigos, sus ojos brillan, su presencia domina la sala—pero no me mira ni una vez. Mis puños se cierran a mis costados.

Al menos está vivo. Al menos no murió en su sueño.

Me susurro a mí misma, una y otra vez, tratando de calmar la tormenta en mi pecho...

Inicia sesión y continúa leyendo