Capítulo 166 Dejémoslo

Junio

El enfermero se había ido hace veinte minutos y, de alguna manera, yo aún estaba sentada junto a Hermes en la cama—lo suficientemente cerca como para tocarlo, pero lo suficientemente lejos como para fingir que no me rompía.

Seguía echando miradas furtivas, tratando de leer su expresión mient...

Inicia sesión y continúa leyendo