Capítulo 186 Oscuridad

Oscuridad.

No la clase pacífica. La pesada, interminable que presiona contra mi pecho y hace que respirar parezca opcional.

—Hermes, cariño.

La voz de Natalya.

Me giro bruscamente, mi pulso se dispara. —¿Natalya?— Mi voz resuena, devorada por el vacío.

Eso es imposible.

Natalya está muerta.

E...

Inicia sesión y continúa leyendo