Capítulo 29 ¿Admirar o envidiar?

Junio

Suspiro por decimotercera vez, levantando la cabeza sobre mi hombro para mirar al Sr. Grande a través de las persianas. Gracias a Dios que no las cerró.

Gritó, claro. Me dijo que nunca más le hiciera café.

Ese era el plan —y técnicamente, funcionó, excepto por un pequeño y estúpido problema...

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