Capítulo 34 Crudo y divertido

—Lo siento— susurra ella, con los ojos bajando como una cortina que cae.

Mi respiración se vuelve pesada—demasiado ruidosa y aguda. Me giro, directo hacia Charlotte, que tiene esa maldita expresión de decepción.

Esto no es lo que parece.

Solo necesito que June salga de la oficina, fuera de mi esp...

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