Capítulo 38 El jardín olvidado

Junio

—¿Señor Grande?— exclamo, dando un paso atrás mientras su mano se desliza graciosamente de mi hombro.

Su mirada baja, y la mía la sigue — directo a mi bebida en su otra mano.

¿Cuánto tiempo ha estado aquí?

—Señor Grande, ¿qué… qué hace aquí?— Mis cejas se levantan.

En serio. ¿Qué hace en ...

Inicia sesión y continúa leyendo