Capítulo 40 El amor se convierte en odio

Junio

—Haaa...

Suspiro con cansancio, pasándome la palma de la mano por la cara. Un mechón de pelo cae sobre mi visión, y lo soplo sin mucho cuidado, con los ojos fijos en el techo. No estoy contando las baldosas esta vez —lo suelo hacer— porque hoy mi mente está en otra parte.

Lo cual, por supu...

Inicia sesión y continúa leyendo