Capítulo 57 Elijo al tipo correcto

Junio

Mi alarma del teléfono suena, lo suficientemente fuerte como para partirme el cráneo.

—Oh, Dios mío— gimo, buscando a tientas el teléfono y apagando esa maldita cosa.

¿Por qué puse una alarma un sábado?

Ah, claro. Porque pensé que este sábado iba a ser genial para mí.

Si tan solo no le hu...

Inicia sesión y continúa leyendo