Capítulo 58 Él es una víctima

Junio

Mis ojos se abren lentamente, la luz brillante me apuñala. Oh Dios—me duele la cabeza.

Cuando mi visión se aclara, me doy cuenta de que estoy acostada en una cama. Con toda la ropa puesta.

Espera—¿qué me pasó?

Un pinchazo me pica la mano. Miro hacia abajo y veo un goteo intravenoso conecta...

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