Capítulo 69 Demuéstralo

Las puertas del ascensor se cierran detrás de mí, y gruño bajo, agudo, como si me hubieran dado un puñetazo en el estómago. Mi polla sigue palpitando, dura y enojada, presionando contra la costura de mis pantalones.

—Mierda— murmuro, metiendo una mano en el bolsillo mientras camino por el pasillo. ...

Inicia sesión y continúa leyendo