Capítulo 86 Dejaré que me desnudes

Me siento con las piernas cruzadas en el sofá, aún con la blusa que he llevado al trabajo. Han pasado horas desde que volví, pero mi cerebro sigue volviendo a ese momento ridículo — sus labios, la leve mancha de mermelada de mostaza que limpié y lamí sin pensar. Su labio inferior era suave, firme, f...

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