EN MI CAMA

—¿Todavía dormida?— me preguntó Yerim cuando salí de mi habitación.

—¿Y por qué has estado yendo y viniendo a tu cuarto antes? Tal vez estás haciendo algo raro— añadió, así que le di un golpe en el brazo.

Gritó fuerte, así que la jalé hacia la sala. Cuando llegamos a casa, Rafa y yo llegamos porqu...

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