Capítulo 186 *

El cuarto de libros del tercer piso era el que Sal siempre había usado como despacho privado. Tenía su escritorio, sus archivos, sus dos teléfonos, la caja fuerte empotrada en la pared detrás del panel falso, la vitrina con los relojes alineados en orden de valor y un cajón con llave que contenía, e...

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