Capítulo 188 *

Tres días después, llamaron a la puerta de Miranda a las nueve de la mañana.

Había pasado esos tres días sola en el departamento. Sal se había ido la noche de su pelea y no había vuelto. Su teléfono había sonado dos veces. Las dos eran llamadas de cobradores de deudas. No había contestado.

Abrió l...

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