Capítulo 43 Armas a sueldo

Punto de vista de Renata

El teléfono sonó y lo arrebaté antes del segundo timbrazo.

—¿Y bien? —exigí, sin molestarme con cortesías.

La voz de Yasmine llegó débil y arrepentida.

—Renata, lo intenté todo, pero…

—¿Pero qué? —Las palabras me salieron como un siseo.

—Sacó la nota más alta en el exa...

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