Capítulo 105

Elara

Llevaba una bandeja con vasos; su postura, encorvada, hizo que en mi mente sonaran todas las alarmas. Pero fueron sus ropas las que me dejaron clavada en el sitio: la tela sencilla y áspera de una sirvienta omega. Ni siquiera la calidad ligeramente mejor reservada para el personal de confianz...

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