Capítulo 138

Elara

No pude evitarlo. A pesar de todo —los soldados, la manipulación del Rey, el juicio de la multitud— una sonrisa genuina se me dibujó en el rostro.

—Claro que te extrañé —dije, y sentí que algo apretado en mi pecho por fin se aflojaba—. Pero ¿qué demonios haces aquí?

—¿Crees que me perdería ...

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